La SEOM informa: “La crema solar de factor 50 nos protege del melanoma”

Share it with your friends Like

Thanks! Share it with your friends!

Close

Madrid, 30 may (efesalud.com). La doctora Aitana Calvo Ferrándiz y el doctor Guillermo Velasco Oria de Rueda, secretarios científicos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se trasladan al capitalino parque del Buen Retiro, frondoso y muy sombreado, para hablar de la prevención de uno de los cánceres de piel más mortífero, el melanoma: proceso tumoral que se evita en un 99% de los casos con cremas de protección solar (factor 50) desde la más tierna infancia.

La piel tiene memoria y si no la cuidamos el cáncer se reflejará 20 o 30 años después, cuando se luzcan alrededor de 35 primaveras; aunque el pico de incidencia está en torno a los 55. Solo en España, y cada año, se diagnostican cerca de 4.000 casos de melanoma.

“Si nos exponemos sin más a las radiaciones ultravioleta, principalmente UV-A, que emiten el sol y otras fuentes artificiales, como las lámparas artificiales de las cabinas bronceadoras, tendremos un mayor riesgo de contraer cáncer de piel”, señala el médico oncólogo del Hospital Universitario 12 de Octubre, Guillermo de Velasco.

Nuestro fenotipo determina el nivel de riesgo de padecer un melanoma.

“El riesgo de aparición es 20 veces mayor en personas de raza blanca que en las de raza negra. El riesgo también varía en función del fototipo, que depende a su vez de la capacidad para broncearse, del color de la piel, del color de los cabellos y de los ojos. Las personas con propensión a las quemaduras solares, que casi nunca se broncean, tienen más riesgo”, apunta.

“La prevalencia del melanoma es similar en hombres y mujeres; sin embargo, la localización suele ser diferente: en las mujeres jóvenes predomina en las piernas y en los varones en tronco, cara, cuello y hombros. En niños es raro y suele ser de carácter benigno”, especifica el doctor.

También es más frecuente en las personas que ya tuvieron un melanoma o en personas con antecedentes familiares, algo que sucede en el 10% de los casos. Debemos ser más precavidos todavía si contamos 50 lunares sobre nuestra piel.

Aún así, el signo de sospecha deviene de la regla “ABCDE”.

“A, de asimétrico; B, de bordes irregulares; C, de colores variados; D, de un diámetro superior a los 6 milímetros; y E, de evolución creciente en los últimos meses. El lunar tiene un desarrollo anormal”, describe el doctor Guillermo de Velasco.

El melanoma tiene una incidencia de entre 8 y 9 casos anuales por cada 100.000 habitantes. En un 85% de los casos se cura; en el 15% restante tiene un mal pronóstico.

“Era letal hace apenas cinco o seis años, hasta que aparecieron los nuevos fármacos que permiten niveles de supervivencia prolongados para pacientes con enfermedad metastásica”, expone la doctora Aitana Calvo, médico oncóloga del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

El tratamiento de la enfermedad depende de la fase en la que se encuentre: si es superficial (1 milímetro) muchas veces es suficiente con una resección; si mide entre 1 y 4 milímetros, la cirugía también podría resolverlo. En fases avanzadas hay que acudir a la inmunoterapia, técnica que estimula las defensas del organismo.

“Dependiendo del tamaño del tumor, se realiza una biopsia del ganglio centinela, para saber si el ganglio más cercano a la tumoración está afectado y es preciso retirar otros ganglios. Después de la cirugía se valora la administración de un tratamiento preventivo con Interferón (IFN) durante un año”, informa.

Sin embargo, comenzó la era de la inmunoterapia con ipilimimumab, un anticuerpo que modula la inmunidad del paciente para que sea ésta la que permita la destrucción del tumor.

Pronto se unieron los anti-PD1 (como nivolumab o pembrolizumab), las combinaciones de agentes que aumentaron la eficacia de los tratamientos.

Además, los tratamientos dirigidos se utilizan en pacientes con determinadas mutaciones como la mutación de BRAF o mutación de c-Kit.

“Los pacientes responden muy rápidamente a los inhibidores de BRAF (vemurafenib/dabrafenib) y su combinación con inhibidores de MEK (trametinib/cobimetinib), o tratamientos como el imatinib”, afirma.

Otros tratamientos novedosos son la administración de virus genéticamente modificados intralesionales.

Los melanomas pueden salir en el intestino, el cerebro o la vagina, aunque el 99 por ciento aparecen en la piel expuesta al sol.

“Por este motivo, lo más importante, como siempre, es la prevención, desde la infancia hasta las edades más avanzada pasando por la adolescencia. Debemos prevenir tanto el melanoma como cualquier otro cáncer de la piel”, concluye la médico oncólogo Aitana Calvo.

Conviene resguardarse del sol entre las doce del mediodía y las seis de la tarde, máxime en verano, y darse crema protectora abundante (factor 50) por todo el cuerpo media hora antes de bajar a la playa o a la piscina o de darnos un chapuzón en el río.

MÁS VÍDEOS Y REPORTAJES: http://www.efesalud.com/

Comments

Comments are disabled for this post.